LO QUE OTORGA EL QUE CALLA (Poema 357)
Que infinita tristeza
Cuánto desaliento,
Cuando se van acumulando
Sobre nosotros
Miles y miles de palabras
Casi, sin sentido.
Se van amontonando
En el aire, como un humo
Pernicioso, que nos ahoga
Y que nos tapa la luz del sol.
Después, asi como surgieron
Se disuelven en vapor
En humedad, en nada,
¡O peor aún! Nos caen encima
Y nos hacen daño,
Como el granizo,como un rayo
Entonces, nos sentimos abandonados,
Fuera de tiempo
Y hablamos solos
En voz muy baja
O simple y visceralmente,
¡Callamos!
Porque en un mundo
Intoxicado de palabras
Hirientes, discursos huecos
Y malas palabras
Que ya no escandalizan
A nadie,
Lo que otorga el que calla
Es un bálsamo de silencio,
Que al menos no agrava
