CON EL FOGÓN APAGÁNDOSE ( Poema 372)
No te impacientes en la espera
Mi mejor versión es la ausencia
El poema sube al cielo
Para después caer y romperse
Cuanta desesperanza milenaria
Al cruzar el cordón de la vereda
Murmullo de otra luz
Mi mano va y pierde la cabeza
En la noche del destierro escribo, ensombrecido
No tengo un as bajo la manga
Pero estoy en la partida
Debo jugar con lo que me tocó,
¡ Todo es tan costoso para mí!
Asoma un corazón
Entre mis cartas
Qué no se note el miedo
De jugar y perder,
Es preferible la amarga derrota
Que el despreciable
Gusto a poco
Un relámpago de tormenta
Ilumina el camino oscuro,
En el medio, una piedra muda
Así me veo; herido
Quisiera llevar
Finalmente piedad
Al hombre que está solo,
Busco alguna palabra nueva
Ya que carezco de certezas
No tengo más fuerzas
Para discutir
Ni motivos para correr
¿ A dónde?
La última angustia
Quisiera que vuele
Con las golondrinas de marzo
Y que no regrese
Porque esta noche
Con el fogón apagándose
Se acomodó el dolor
A mi lado y me miró a los ojos
Parece que en el final
Vino para quedarse
Y lloramos los dos,callados








