lunes, 16 de noviembre de 2020
lunes, 2 de noviembre de 2020
UN POEMA HUMANO (Poema 252)
UN POEMA HUMANO (Poema 252)
En este tiempo sin palabras
Donde sobran las palabras,
Busco con los ojos bien abiertos
Y el corazón en la mano,
Algo semejante a una mirada
De hombre, a un poema humano
Una mirada compasiva
Pero no lastimosa,
Que construya, que repare
Que reconstruya, que sane
¡ Hay tanto por hacer!
Camino a tientas, tambaleando
Entre la niebla de la indiferencia,
Mis hermanos están cansados
Hambrientos y golpeados
¡ Qué fácil es pegarle
Al que vino al mundo
Desnudo, y así se queda!
No sé a donde me llevará
Cada poema que escribo
Pero viendo a mi alrededor,
Si había algo que perder
Ya lo hemos hecho
Hace mucho tiempo
Y aunque me cueste escribir
¡No es de poetas, quedarse callado!
viernes, 16 de octubre de 2020
HAIKUS XIX (Del 86 al 91)
HAIKUS XIX (Del 86 al 91)
86
Noche cerrada
en la paz de las tumbas
Y de los astros
87
Maduran rocas
cómo frutos de campo
Bajo la luna
88
Croar de sapos
desgarran el silencio
Cómo una daga
89
Oscuro cielo
el iris del muriente
En su soledad
90
Aves cantoras
me arrancan del sueño
Ya amanece
91
La encarnada
espera de mi sangre
Es un nuevo sol
viernes, 2 de octubre de 2020
DOS MIL AÑOS DE ABRAZOS (Poema 251)
DOS MIL AÑOS DE ABRAZOS
(Poema 251)
Caminamos a ciegas
Intentando con un fósforo
Iluminar la sombra
De nuestras dudas
Arrastramos por la vida
Intentando con un fósforo
Iluminar la sombra
De nuestras dudas
Arrastramos por la vida
Nuestro pesado yugo
De culpas, frustraciones
Y esfuerzos en vano
Aunque huyamos del traidor
Y su daga por la espalda,
Sabemos bien, que eso
No cura las heridas
Pero aún tenemos en la boca
Un racimo de palabras,
Unas risas, un vino añejo
En las bodegas del alma
En el aire, ese viento
Que embiste las hojas
Y nos trae el recuerdo
De unos cabellos,
De una mirada
Y en los ojos cansados,
Aún encendida la estrella
Por dos mil años de abrazos,
De dulzura inocente
(Una mujer hablando con su perro
Unos chicos corriendo en la plaza)
De pequeños detalles
Que desvanecen,
El centro mismo
De la sombra,
Su esencia indomable

sábado, 19 de septiembre de 2020
SIEMPRE SERÁ POSIBLE EL MAR (Poema 250)
SIEMPRE SERÁ POSIBLE EL MAR
(Poema250)
Cuando recordemos estos días
Diremos, eran tiempos muy duros
No era fácil vivir, lejos de los abrazos
Del Café, del Teatro
Días de domingo sin fútbol
Sin nietos por la casa,
De rimas en ausencia
De muerte en soledad
Mientras escribo
Los renglones se estrechan
Las palabras se amontonan
Y caen al espacio
Que no pudimos compartir
¿Se aprende del dolor?
Yo no lo sé
¡ Es todo tan extraño!
Hemos visto el festín
De la muerte
Y a quienes la festejan,
Hemos visto marchar al odio
Por calles y plazas
Pero no vamos a tirar
La luz por la ventana
Aunque la tristeza
Clave su aguijón
Aún tenemos
La dulce ignorancia
De no conocernos,
Pero saber
Que navegamos juntos
Y que siempre,
Será posible el mar.
martes, 1 de septiembre de 2020
FUE UN TIEMPO DE ARCO IRIS (Poema 249)
FUE UN TIEMPO DE ARCO IRIS
(Poema 249)
Con su mirada
Sostenía el cielo,
Detrás de sus cabellos
Nacían las estrellas,
Se acercó a mí
Como quien besa el viento
Temprano en la avenida
Fue un tiempo de arco iris
Yo sé que me quiso,
Yo sé que la quería,
Toda la eternidad
Que es cada día,
Estaré conmovido
Estaré agradecido
El amor se hizo añicos
En la cima de sus ojos,
Su corazón, se desnudo de mí
Luego se vistió
De oscuras golondrinas,
Y se marchó
Ya no tengo mi valle,
La niebla ha borrado
El color de la montaña,
Del fuego del hogar
Hay fragancia de cenizas
Sólo me queda mi dulzura,
Esta lenta e inseparable tristeza,
Y el sabio silencio de mis canas,
Para vencer la herida de la tarde
lunes, 17 de agosto de 2020
YA NO HAY POEMAS QUE HABLEN DE LA LLUVIA (Poema 248)
YA NO HAY POEMAS QUE HABLEN DE LA LLUVIA
( Poema 248 )
Zarpé de madrugada
En busca de mis sueños,
El barco que me trajo
Se hundió en la travesía
Con las últimas fuerzas
Pude alcanzar la orilla
Solo con mi esperanza
Que quiso reposar
A la sombra de un árbol
Ese, que tirita bajo la luz
Fría, de un farol
¡Tanto dolor por un minuto de ver!
La noche, es un murciélago infinito
El trueno, vino a cobrar
Su acreencia con las nubes y gritó
Se asustó el cielo y lloró a cántaros
¿ Y yo, que puedo escribir?
¡ Ya no hay poemas
Que hablen de la lluvia!
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