lunes, 2 de enero de 2017
martes, 20 de diciembre de 2016
HAIKUS IX del 35 al 39
HAIKUS IX (35 a 39)
35
Naces de nuevo
en cada amanecer
hay un principio
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36
No eres ave
tristeza enjaulada
en mil palabras
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37
Nada más pido
que tu amor, unos versos
mar, luna y sol
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38
Es el silencio
cómplice de mis versos
¡ marchemos presos!
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39
Cuando dijiste
te quiero para siempre
¡eras cigarra!
martes, 13 de diciembre de 2016
EN UN RINCÓN DEL DÍA (Poema 156)
EN UN RINCÓN DEL DÍA
(Poema 156)
Cómo me cuesta pensar
si nada se sostiene
La forma de tu ausencia
es un cuchillo afilado
Y ya bebí la soledad
a cucharadas
Cuando el sol estalle
Volverá el silencio
a llenar las copas de vacío
Brindaré entonces
por el amor perdido
Para llegar a ti
iré descalzando algún poema
Caminaré a tientas
enceguecido por la luz negra
del viento de tus ojos
Golpeará el mar
sobre el último navío
Que encallará
en la arena muerta
Se astillará mi corazón
Desparramándose
como reguero de sombra
Con el último aliento
he de alcanzar tu orilla
Y en un rincón del día
plantaré la bandera de mi amor
Pequeño, indefenso
pero persistente como el agua.
jueves, 1 de diciembre de 2016
ESE NIÑO QUE FUI, CUANDO NO TENÍA BIGOTE (Narración 2)
ESE NIÑO QUE FUI, CUANDO NO TENÍA BIGOTE
(Narración 2)
Cuando no tenía bigote y estaba en tercer grado, o sea hace mucho tiempo, no existía la palabra Bullying, pero el bullying existió siempre.
Nunca fui un héroe, pero eso de muchos contra uno, siempre me cayó muy mal y me ponía del lado del más débil.
Elsa a los ocho años, fue mi primera novia, o algo parecido.
Elsa era una hermosa japonesa, lo que más me gustaba de ella, era que cuando sonreía se le hacían unos hoyitos en las mejillas y Elsa sonreía casi todo el tiempo, salvo cuando los chicos se estiraban los ojos para hacerse los japoneses o imitaban su forma de hablar.
Entonces cuando se burlaban, ella los corría por el patio y los pibes se escapaban gritando "TU KULITO SAKAYAMA"
y otras pavadas por el estilo.
Como también tenía problemas con la ortografía, me fui acercando con la excusa de ayudarla en Lenguaje, pero en realidad era que me atraía y no me gustaba que la molestaran.
Elsa a su vez era muy hábil con la tijera y el papel glacé( en eso siempre fui un tronco) así que nos ayudábamos mutuamente.
Todo iba muy bien, tanto, que un día decidí expresarle mis sentimientos. Y lo que no me animaba a decirle cara a cara, lo puse en una amorosa cartita, que metí en su cuaderno sin que me viera.
Nunca me contestó, pero tampoco dijo que no y como todo seguía igual ¡para mí fue un sí!
Mi vieja creo que algo sabía, porque en un acto del 9 de julio, nos sacó una foto juntos, en la que yo le paso el brazo por los hombros a Elsa, mientras ella sonreía.
Pero unos días después, llegó la desilusión. Estando ambos en el patio, Elsa se acercó y me dijo: "Mis padres dicen que somos muy chicos para jugar a los novios" y corrió al otro lado a saltar el elástico, mientras que yo, con el corazón roto, me fui a jugar a la mancha venenosa.
De esta manera, el mundo se perdió otros John y Yoko.
En todo este tiempo transcurrido, he tratado de cuidar a ese niño que fui, porque créanme no hallarán en mí, nada mejor, ni más valioso.
Podrán decir que soy un soñador
¡ Pero no soy el único!
jueves, 24 de noviembre de 2016
ATARDECER DE FUEGO (Poema 155)
ATARDECER DE FUEGO
(Poema 155)
En este atardecer de fuego
me desnudo de su nombre
Ella fue mi primavera humana
Me trae su recuerdo,
un aroma de jazmines
¿Se habrá hecho perfume la distancia?
El silencio me muerde,
con su jauría de pájaros feroces
Ahora que crucé la avenida de sus besos
salen hormigas de mi sombra
Traspaso los espejos, por no verme
¡ Así,tan viejo, tan solo!
Un sol desapacible, cae
sobre los hombros de un árbol
Bajo la guardia y me marchito,
como la última flor del otoño
El cielo me guiña su promesa
con la primera estrella
Y entonces, otra vez
¡ Creo!
martes, 15 de noviembre de 2016
CUANDO TE DE PERAS EL OLMO (Poema 154)
CUANDO TE DE PERAS EL OLMO
(Poema 154)
Cuando se demoren tus ojos
en una lágrima ajena
Cuando te hable una rosa
en su lengua de perfume
Cuando desnudes tu alma
pero no sientas vergüenza
Cuando respires el cielo
Cuando camines estrellas
Cuando por la ventana
veas pasar al mundo
Pero te sientas del mundo
como todo el mundo
Cuando te duela la herida
de la traición y el olvido
Cuando te falte un amigo
Cuando la muerte ande cerca
Cuando un rayo te parta
Cuando una ola te arrase
Y te desate en el pecho
una tormenta de letras
Cuando se te vuelen los pájaros
una mañana de enero
Y no resistas las ganas
de irte al carajo con ellos
Cuando despierte ese niño
que se ha dormido en tu altura
Para gritar piedra libre
por todos tus compañeros
Cuando vomites la bilis
de la rabia o la venganza
Cuando rasguñes las piedras
que se han quedado en tus tripas
por no arrojar la primera
Cuando no te quepa el amor
que llevas en los bolsillos
Y eso sea lo único
que te queda en los bolsillos
Cuando puedas hacer latir
el corazón de las estatuas
Cuando te de peras el olmo
y te de penas el alma
Entonces amigo, siéntate en tu sillón
Toma tu cuaderno
¡ Y empieza a escribir el poema!
lunes, 7 de noviembre de 2016
DELIRIOS INFINITOS (Narración 1)
DELIRIOS INFINITOS
(Narración 1)
Yo no creo mucho en el infinito, es más, estoy un poco peleado con él.
Cuando era chico, mi viejo era una especie de superman para mí, con superpoderes, invencible, inmortal, infinito.
Ya en la adolescencia, para afirmar mi personalidad, obviamente, le cuestionaba casi todo.
Más tarde, de adulto (hace un rato nomás) confirmé que con errores y todo, sí era un super-héroe, pero como tal, tenía su Kriptonita verde. En este caso la Kriptonita verde fue el dólar, que en el 2001, se llevó sus superpoderes, sus bienes, su salud, pero nunca su dignidad.
Cuando finalmente en 2012 murió, con él partió un pedazo grande del infinito.
En cuanto al amor ¿a quién no le han dicho, te quiero para siempre y hasta el infinito? y un par de años después te piden un tiempo ¡y al carajo el infinito!
Tal vez el siglo 21 sea el siglo del fin de la historia, de las ideologías y también del infinito.
Quizás el infinito, no sea más que una hipérbole, una exageración. Un año en Plutón, para nosotros es infinito ¿Cuánto será un año nuestro, en el calendario de las mariposas?.
Cuando en las madrugadas, salgo de mi cubículo a mirar las estrellas, me pregunto ¿ son infinitas, o son limitadas mis ganas de contarlas?
Ahora, que lindo sería enseñarle a nuestros hijos a dormirse contando estrellas, en vez de contar ovejas, les inculcaríamos un afán de cielo.
Pero el infinito parece dominado por los matemáticos y los contadores, y jamás, por
los soñadores y los poetas.
Cuando vas a pedir un aumento, para pagar tus infinitas deudas (infinitas porque nunca terminás de pagarlas) ellos se atajan diciendo: " No puedo aumentarle porque no me cierran los números"
¡Pero claro! ¿ Cómo le van a cerrar si son infinitos?
Sin embargo y pese a todo, hay algo que me inclina al infinito, que me reconcilia con él:
Si bien lo miramos, ese ocho acostado, tal vez de puro cansado, semeja una guitarra o un cuerpo femenino.
¡ Y que hermoso es andar por la vida, rasgando las cuerdas
del infinito, por amor a una mujer!
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