lunes, 2 de enero de 2017

CADA BRINDIS (Poema 157)

CADA BRINDIS (Poema 157)

     Cada brindis, puedo ver tu olvido
      con su perfume marchito
      Y ese silencio estruendoso
      que golpea las ventanas
       haciéndolas temblar
       como a los perros

       Tu ausencia hace olas
       en las calles atestadas
       Así, naufrago solitario
       sin haber zarpado

       Perdido como un pájaro
       sin recuerdo de su nido
       Mi pensamiento es un petardo
       que estalló en el baldío


       Vuelan fotos, como hojas incendiadas
        por un fuego artificial
        Y mi sonrisa, es un dibujo tan falso
         como el gusto de la sidra
     
        Me abandonó mi ángel
         El tiempo se ha cansado
         de brindar en una copa rota
        ¡ Lo he visto hacerse sombra !

       Deshabitado de ti
       Soy sólo un murmullo
       Una palabra de amor
       que dejó de ser pronunciada

       La noche me ungió
       con su traje de luto
       La luna, harta de vanos ruidos
        se tapó la cara,
        con un pañuelo de nubes

       Soltó apenas una lágrima
       que fue al encuentro de tu desdén
        Hasta hundirse en las alcantarillas
        Pero antes dijo: ¡ SALUD!

         

       

martes, 20 de diciembre de 2016

HAIKUS IX del 35 al 39

HAIKUS IX  (35 a 39) 

         35


     Naces de nuevo
  en cada amanecer
     hay un principio
................................................................................

         36

     No eres ave
   tristeza enjaulada
     en mil palabras
......................................................................................

      37

     Nada más pido
  que tu amor, unos versos
     mar, luna y sol
.....................................................................................

       38

     Es el silencio
 cómplice de mis versos
    ¡ marchemos presos!
......................................................................................

         39

     Cuando dijiste
  te quiero para siempre
     ¡eras cigarra!

 

martes, 13 de diciembre de 2016

EN UN RINCÓN DEL DÍA (Poema 156)

EN UN RINCÓN DEL DÍA
(Poema 156)

     Cómo me cuesta pensar
     si nada se sostiene
     La forma de tu ausencia
     es un cuchillo afilado
    Y ya bebí la soledad
    a cucharadas

    Cuando el sol estalle
    Volverá el silencio
    a llenar las copas de vacío
    Brindaré entonces
    por el amor perdido

    Para llegar a ti
    iré descalzando algún poema
    Caminaré a tientas
    enceguecido por la luz negra
    del viento de tus ojos

    Golpeará el mar
   sobre el último navío
    Que encallará
     en la arena muerta
     Se astillará mi corazón
      Desparramándose
      como reguero de sombra

     Con el último aliento
     he de alcanzar tu orilla
     Y en un rincón del día
      plantaré la bandera de mi amor
      Pequeño, indefenso
     pero persistente como el agua.


   
     

jueves, 1 de diciembre de 2016

ESE NIÑO QUE FUI, CUANDO NO TENÍA BIGOTE (Narración 2)

ESE NIÑO QUE FUI, CUANDO NO TENÍA BIGOTE
          (Narración 2)

     Cuando no tenía bigote y estaba en tercer grado, o sea hace mucho tiempo, no existía la palabra Bullying, pero el bullying existió siempre.
     Nunca fui un héroe, pero eso de muchos contra uno, siempre me cayó muy mal y me ponía del lado del más débil.
     Elsa a los ocho años, fue mi primera novia, o algo parecido.
     Elsa era una hermosa japonesa, lo que más me gustaba de ella, era que cuando sonreía se le hacían unos hoyitos en las mejillas y Elsa sonreía casi todo el tiempo, salvo cuando los chicos se estiraban los ojos para hacerse los japoneses o imitaban su forma de hablar.
     Entonces cuando se burlaban, ella los corría por el patio y los pibes se escapaban gritando "TU KULITO SAKAYAMA"
y otras pavadas por el estilo.
     Como también tenía problemas con la ortografía, me fui acercando con la excusa de ayudarla en Lenguaje, pero en realidad era que me atraía y no me gustaba que la molestaran.
    Elsa a su vez era muy hábil con la tijera y el papel glacé( en eso siempre fui un tronco) así que nos ayudábamos mutuamente.
    Todo iba muy bien, tanto, que un día decidí expresarle mis sentimientos. Y lo que no me animaba a decirle cara a cara, lo puse en una amorosa cartita, que metí en su cuaderno sin que me viera.
    Nunca me contestó, pero tampoco dijo que no y como todo seguía igual ¡para mí fue un sí!
    Mi vieja creo que algo sabía, porque en un acto del 9 de julio, nos sacó una foto juntos, en la que yo le paso el brazo por los hombros a Elsa, mientras ella sonreía.
    Pero unos días después, llegó la desilusión. Estando ambos en el patio, Elsa se acercó y me dijo: "Mis padres dicen que somos muy chicos para jugar a los novios" y corrió al otro lado a saltar el elástico, mientras que yo, con el corazón roto, me fui a jugar a la mancha venenosa.
    De esta manera, el mundo se perdió otros John y Yoko.
     En todo este tiempo transcurrido, he tratado de cuidar a ese niño que fui, porque créanme no hallarán en mí, nada mejor, ni más valioso.
     Podrán decir que soy un soñador
     ¡ Pero no soy el único!



     

jueves, 24 de noviembre de 2016

ATARDECER DE FUEGO (Poema 155)

ATARDECER DE FUEGO
(Poema 155)

     En este atardecer de fuego
     me desnudo de su nombre
     Ella fue mi primavera humana
     Me trae su recuerdo,
     un aroma de jazmines
     ¿Se habrá hecho perfume la distancia?
     El silencio me muerde,
      con su jauría de pájaros feroces
    Ahora que crucé la avenida de sus besos
     salen hormigas de mi sombra
     Traspaso los espejos, por no verme
      ¡ Así,tan viejo, tan solo!

    Un sol desapacible, cae
    sobre los hombros de un árbol
    Bajo la guardia y me marchito,
     como la última flor del otoño
    El cielo me guiña su promesa
    con la primera estrella
    Y entonces, otra vez
        ¡ Creo!
    

   

martes, 15 de noviembre de 2016

CUANDO TE DE PERAS EL OLMO (Poema 154)

CUANDO TE DE PERAS EL OLMO
(Poema 154)

     Cuando se demoren tus ojos
     en una lágrima ajena
     Cuando te hable una rosa
     en su lengua de perfume

     Cuando desnudes tu alma
     pero no sientas vergüenza
      Cuando respires el cielo
      Cuando camines estrellas

     Cuando por la ventana
      veas pasar al mundo
      Pero te sientas del mundo
      como todo el mundo

     Cuando te duela la herida
     de la traición y el olvido
     Cuando te falte un amigo
     Cuando la muerte ande cerca

     Cuando un rayo te parta
     Cuando una ola te arrase
      Y te desate en el pecho
       una tormenta de letras

     Cuando se te vuelen los pájaros
     una mañana de enero
     Y no resistas las ganas
     de irte al carajo con ellos

     Cuando  despierte ese niño
     que se ha dormido en tu altura
     Para gritar piedra libre
      por todos tus compañeros

      Cuando vomites la bilis
      de la rabia o la venganza
      Cuando rasguñes las piedras
       que se han quedado en tus tripas
        por no arrojar la primera

      Cuando no te quepa el amor
      que llevas en los bolsillos
       Y eso sea lo único
       que te queda en los bolsillos

       Cuando puedas hacer latir
       el corazón de las estatuas
       Cuando te de peras el olmo
       y te de penas el alma

     Entonces amigo, siéntate en tu sillón
     Toma tu cuaderno
     ¡ Y empieza a escribir el poema!

        


lunes, 7 de noviembre de 2016

DELIRIOS INFINITOS (Narración 1)

DELIRIOS INFINITOS
(Narración 1)

     Yo no creo mucho en el infinito, es más, estoy un poco peleado con él.
      Cuando era chico, mi viejo era una especie de superman para mí, con superpoderes, invencible, inmortal, infinito.
      Ya en la adolescencia, para afirmar mi personalidad, obviamente, le cuestionaba casi todo.
      Más tarde, de adulto (hace un rato nomás) confirmé que con errores y todo, sí era un super-héroe, pero como tal, tenía su Kriptonita verde. En este caso la Kriptonita verde fue el dólar, que en el 2001, se llevó sus superpoderes, sus bienes, su salud, pero nunca su dignidad.
     Cuando finalmente en 2012 murió, con él partió un pedazo grande del infinito.
     En cuanto al amor ¿a quién no le han dicho, te quiero para siempre y hasta el infinito? y un par de años después te piden un tiempo ¡y al carajo el infinito!
     Tal vez el siglo 21 sea el siglo del fin de la historia, de las ideologías y también del infinito.
     Quizás el infinito, no sea más que una hipérbole, una exageración. Un año en Plutón, para nosotros es infinito ¿Cuánto será un año nuestro, en el calendario de las mariposas?.
      Cuando en las madrugadas, salgo de mi cubículo a mirar las estrellas, me pregunto ¿ son infinitas, o son limitadas mis ganas de contarlas?
    Ahora, que lindo sería enseñarle a nuestros hijos a dormirse contando estrellas, en vez de contar ovejas, les inculcaríamos un afán de cielo.
     Pero el infinito parece dominado por los matemáticos y los contadores, y jamás, por
los soñadores y los poetas.
     Cuando vas a pedir un aumento, para pagar tus infinitas deudas (infinitas porque nunca terminás de pagarlas) ellos se atajan diciendo: " No puedo aumentarle porque no me cierran los números"
      ¡Pero claro! ¿ Cómo le van a cerrar si son infinitos?
    Sin embargo y pese a todo, hay algo que me inclina al infinito, que me reconcilia con él:
    Si bien lo miramos, ese ocho acostado, tal vez de puro cansado, semeja una guitarra o un cuerpo femenino.
   ¡ Y que hermoso es andar por la vida, rasgando las cuerdas
del infinito, por amor a una mujer!