HIPÉRBOLES PARA MI NIETO
( Poema 182)Cuando mi nieto me mira
Ilumina hasta los rincones
Más oscuros de mi alma,
Florecen jazmines azules
Desde el dolor de mis huesos,
Y por un instante
El limón y el vinagre
En los estantes,
Se convierten en almíbar
Cuando mi nieto sonríe,
Mueven la cola al unísono
Todos los perros del barrio,
Mi corazón se para de manos
Y baila, con paso de murga,
Por la vida y la esperanza renovadas
Al ritmo de sus brazos
Y sus piernas que se agitan
Cuando mi nieto llora
Se humedecen las mejillas de la luna
Oscurecida por las nubes,
Que, atolondradas, chocan entre sí
Entonces todo se llueve
Mientras el sol, se enternece y no calienta
Cuando mi nieto duerme,
El mundo hace una pausa
Frente a su ventana,
Le silba el viento
La canción de los días
Con música de violines
De la sinfónica de grillos,
Las estrellas le guiñan un ojo
Y los pájaros en silencio
Le prestan alas a sus sueños
Entre tanto, mi nietito va creciendo
Y, aunque todavía no pregunta ¿POR QUÉ?
( Paradojas de la vida)
Todo él, todo en él
¡ Está lleno de respuestas!

Muy bueno Claudio! Lo que nos hacen vivir los nietos! Maravilloso
ResponderEliminarTal cual, Carlos. Es un renacer, algo único. Gracias por tu comentario, te mando un abrazo.
EliminarClaudio,muchas felicitaciones por el nieto y por tu veta de escritor, que no conocía
ResponderEliminarGracias, Mariana! Siempre me gustó escribir y el trabajar de noche, me dio el tiempo y el lugar. Te mando un abrazo.
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