jueves, 19 de junio de 2014

AÚN TENGO EN MI (Poema 93)

AÚN TENGO EN MÍ (Poema 93)


Aún tengo en mi
La multitud del viento viajero
Me elevo, como nube pasajera
Oculto la cabeza en algún pino
Para llorar mi desdicha, pero sigo
Alguna flor, algún musgo
Alguna hierba, han de brotar
En el arduo camino

Aún tengo en mi
La sombra permanente de la duda
Los ojos parpadeantes de la noche
No estoy dormido y por eso, sueño

Aún tengo en mi
El eco de su voz agazapada
Atravesando, el muro del silencio
En mis oídos, levantan vuelo
Como un abrazo de pájaros,
Las palabras dichas
En sagrados encuentros

Aún tengo en mi
Las ganas de cruzar el vasto lago
Con el escorpión sobre la espalda,
Aunque el final es repetido
Siempre duele la ponzoña
Incandescente, como fuego de forja

Aún tengo en mi
La luz salvaje y antigua de la vida
Y quien me quiere porque sí
Así si dar explicaciones
Que uno más uno es dos
Sólo en el balance ,de los contadores

Aún tengo en mi
La alegría como mandato
Cada mañana, como principio
El rojo del sol como estandarte,
Entonces la risa, descorre el velo
Que nos separa y estamos listos para ir

Aún tengo en mi
Los pétalos de su amor
En un bolsillo del jardín
No se marchita el corazón
Si en cada lluvia, la corola es cáliz
Retoña hacia la luz, una ilusión

Aún tengo en mi
Algo del niño que fui
Y que algún día volveré a ser
¡ Cuando sea grande!

Aun tengo en mi
¡Tantas verdades para decir!
Cuando te digo, te quiero
Cuando te miro a los ojos
Cuando te abrazo, sin fin
¿Cómo te voy a mentir?




   

jueves, 12 de junio de 2014

DE TIERRA Y LLUVIA (Poema 92)

DE TIERRA Y LLUVIA (Poema 92)


La melancolía del ocaso
Invade,la quietud de la casa
Gotea el reloj adormecido
Desde un olvido de la pared

Percibo desde la ventana entreabierta
La angustia de una estrella solitaria
Entre pensamientos vestidos de gris

En ese ondular con que respira el cielo
Sólo tu mirada atraviesa la oscuridad,
Madura el agua en las nubes de mi otoño
El trueno es una voz antigua
Que conozco de pequeño

Entonces llueve suave
Como tus caricias
Dulce como tus besos
Un perfume mojado
Me embelesa

Vuelvo a mi esencia de barro
¡ De tierra y lluvias, estoy hecho!

      

jueves, 5 de junio de 2014

¡ ESTOY TAN CANSADO! (Poema 91)

¡ ESTOY TAN CANSADO! (Poema 91)


¡Tengo un cansancio!
No de dormir poco, sino de soñar tanto
No de los ojos, sino de las miradas
No de las voces, sino de los murmullos
No de la vida, sino de las ausencias
No de la música, sino de esa canción

¡Estoy cansado ya!
No de subir, sino de estar parado
No de los pies, sino de los zapatos
No de luchar, sino de resistir
No de mis manos, sino de mi torpeza
No de las dudas, sino de la certeza
No del corazón, sino de la cabeza

¡Siento un hartazgo!
No del invierno, sino de la bufanda
No de viajar sino del equipaje
No de la leche, sino de la nata
No del encuentro, sino de las esperas
No del carnaval, sino de las caretas
No de la poesía, sino del verso
No del ladrillo, sino del paredón

¡En fin, que estoy hastiado!
No de la flor, sino de la maceta
No de la lluvia, sino de los paraguas
No del abrazo, sino del empellón
No de la risa, sino de la burla
No del trabajo, sino del salario
No del dolor, sino de la anestesia
No del amigo, sino de la traición.



 

jueves, 29 de mayo de 2014

SE ILUMINA LA NOCHE (Poema 90)

SE ILUMINA LA NOCHE (Poema 90)


Se ilumina la noche en los deseos
Ya no hay sangre, en la inteligencia
Rozo apenas tu desnudez
Con los dedos de los ojos,
Me derramo por el hueco de la mano
Mientras bebo el licor de tus gestos
Desoigo el rumor de la herida
En el distrito de tu cuerpo,
Besos, abriendo bocas en la piel
Cómo una succión de tornados,
Perfuma tu mirada de magnolia
El bosque del ensueño,
Se deshace el equipaje de  arena
En el silencio vegetal
De esta medialuz perfecta,
Germinan en tus manos
Los pétalos de amor
Que borran el dolor
Con los abrazos,
Los mudos laberintos
Las lluvias sin sentido
¡ No pueden destrozar la ciudadela!

miércoles, 21 de mayo de 2014

LA MISA DE MI MUSA (Poema 89)

LA MISA DE MI MUSA (Poema 89)


Escalo a la cima de mi mismo
Para ponerme a los pies de tu alma
Desayuno con pétalos de estrella
Que deshojo del brillo de tus ojos

Mis manos son pájaros libres
Volando por tu cuerpo hasta saciarse
¿Qué sortilegio te trajo hasta mi orilla?
¿Porqué la brisa es tan dulce
 Cuando roza tus labios?

Llamas a mi puerta
Llamas a mi corazón
Llamas a mi soledad
Hasta encenderme de amor

En tu mirada,
El universo adquiere un sentido
Sólo una risa tuya
Me reconcilia con el mundo

Mi hada en amor
Mi en amorada
Sol sin eclipses
Desparramando luz
En mi órbita planetaria

Quiero cubrir el jardín
De tu edén,
Con el néctar de mi esencia
Te adoro y celebro
La misa de mi musa,
Liturgia en la que el verbo amar
Se conjuga siempre
¡En tiempo presente!

martes, 13 de mayo de 2014

UNA PLEGARIA PARA DAR (Poema 88)

UNA PLEGARIA PARA DAR (Poema 88)


Sin culpa, sin religión
Sin penitencia
Fin, esencia y razón
De cada ser
De toda la existencia
El universo entero
Es un perpetuo dar

Por eso, si esta plegaria
Llega a tu oído
Debes saber, que para mí
Nada más pido, que tener:

La posibilidad de dar
La emoción de dar
La necesidad de dar
El honor de dar
El valor de dar

Dar sin preguntar
Dar sin reclamar
Dar sin distinciones
Dar sin condiciones

Dar con alegría
Dar toda la vida
Dar con sentimiento
Dar de lo que tengo
Dar el alma entera
Dar hasta que duela

Sólo así vacío y liviano
Sin nada ya, que ate mis manos
Desnudo como el día de mi nacimiento
Veré nacer retoños
Del árbol frágil de mis sentimientos.

martes, 6 de mayo de 2014

¿PARA QUÉ SEGUIR? (Poema87)

¿ PARA QUÉ SEGUIR ? (Poema 87 )


¿Para qué seguir?
Mal presagio de viento pensativo
No son sueños, lo que teje la migala,
Un vértigo de ángel caído
En el puñal desdentado
De las noches sin luna,
Se desnuda el vino
En el vaso vacío
Roto, como la inocencia
De un niño azul,
Sorbo de un trago
El rencor de las estatuas,
Se enciende la mecha
De tu pelo, en el delirio
De un rayo de sol nocturno
Que rompe la oscuridad
En volutas de inconciencia,
¿Para que seguir?
He visto a los árboles volar
Y llorar a los pájaros,
He parido un sueño
Pero tuve miedo
De bañar al tigre
En el pantano,
Y ahora, sólo tendría
Que dejarme vencer
En la esquina de mi orgullo,
Para dar la talla justa
De pequeño burgués,
Mas no quiero sentar cabeza
Y que me pasen a degüello.